importancia jacobea. Tras el largo y angosto
ascenso del puerto de Luzaide, se llega al alto de lbañeta, donde una
pequeña ermita y un monumento recuerdan que aquí se instaló el
primitivo monasterio de San Salvador, trasladado entre 1127 y 1134 a
Roncesvalles.
Orreaga/Roncesvalles se ha convertido en el
más conocido punto de partida del Camino jacobeo. Es un lugar mítico,
donde se respira el ambiente de peregrinación y sobre el que flota el
recuerdo de la épica batalla de Roncesvalles y la tragedia de Roldán y los doce pares, enterrados, según la tradición,
en la capilla románica del Sancti Spiritus, denominada por ello
"Silo de Carlomagno". Además de la colegiata, destacan la
iglesia gótica de Santiago, el antiguo molino convertido en Oficina de
Turismo, el edificio del antiguo hospital o ltzandegia, del siglo XI, el
monumento con la mítica lucha de Roldán y Ferragut y el precioso crucero
que marca la salida de Roncesvalles, camino de Burguete.
Auritz/Burguete y Auritzberri/Espinal son dos
típicos pueblos-calle, el primero fundado como burgo de Roncesvalles. En
ambos destaca su cuidado caserío de tejados empinados, dispuesto a los
lados de la carretera. Ésta asciende el puerto de Mezkiritz hasta una
lápida con la imagen de la Virgen de Roncesvalles. Tanto la carretera,
como el Camino -bien señalizado- dejan a un lado Mezkiritz, para
dirigirse hacia Bizkarreta-Gerendiain, donde hubo un hospital de
peregrinos del que sólo queda el recuerdo. La iglesia parroquial de San
Pedro es románica de transición.
La carretera sigue hasta Erro, dejando a un lado
Lintzoain, pequeño pueblo con interesante iglesia románica tardía,
dedicada a San Saturnino. Erro, situado a media altura, sobre un valle
salpicado por los pequeños pueblos de Esnotz, Orondritz, Loitzu y
Aintzioa, es el punto de partida para ascender al puerto del mismo
nombre. Bajándolo por la carretera, un desvío penetra hasta los pies
del monte Adi, donde se halla Zilbeti, que guarda las ruinas de un
monasterio románico, quizás el de San Zacarías visitado por San
Eulogio de Córdoba en el año 848.
Pasando por Agorreta, llegamos, tras cruzar el
río Arga, regulado aguas arriba por el embalse de Eugi, a Zubiri, así
denominado por su puente gótico -zubia en euskera-, de resonancias
mágicas por hallarse enterradas en uno de sus estribos -según la tradición- las reliquias de Santa Quiteria.
Desde
Zubiri, el Camino transcurre por el fondo
del Valle de Esteribar, pasando por llarratz y Ezkirotz, hasta el puente
gótico de Larrasoaña. La carretera va al otro lado del Arga hasta
Larrasoaña, pueblo caminero importante de la ruta jacobea, pues existía
un monasterio ya en el siglo XI. Se conserva su iglesia de San Nicolás,
del siglo XIII, reformada en el XVIIIi, y uno de sus dos hospitales de
peregrinos, que continúa con su función de albergue. Desde Larrasoaña,
Camino y carretera coinciden más o menos hasta Zabaldika. Atravesaremos
Zuriain y dejaremos a un lado Antxoritz e lrotz, con su bello puente
románico, al igual que Zabaldika y su iglesita románica. Desde aquí el
Camino, tras pasar por la casa-palacio de Arleta, se dirige hacia Villava,
abandonando el río Arga por el Ultzama, al que atraviesa por el puente de
la Trinidad de Arre, antiguo hospital de peregrinos, en un bello paraje
dominado por la caída del río a través de grandes rocas.
La ermita de la Trinidad
conserva aún un triple ábside románico.

Villava/Atarrabia y Burlada son atravesadas por el
Camino, que cruza la carretera y se dirige, bordeando el río Arga y sus
huertas, hasta el puente gótico de la Magdalena, por donde hace su
entrada en Pamplona.