MONASTERIO DE
LEIRE
Visitado
por San Eulogio de Córdoba en el 848, tuvo gran protagonismo en los
comienzos del reino de Navarra y alcanzó su mayor esplendor a raíz de la
reforma cluniacense. Se conserva la iglesia románica, levantada sobre una
cripta de aspecto primitivo y consagrada en 1057. Al exterior, son
magníficos sus tres ábsides, la airosa torre, del más puro románico, y
la Porta Speciosa. En el interior son impresionantes las tres naves
románicas, que se continúan en una gótica. Es también interesante la capilla
de las Santas Nunilo y Alodia, a la que se accede por una bella
puerta románica. Es panteón de los reyes de Navarra.