Las
fiestas más importantes son las de Navidad y los carnavales. las primeras
comienzan el 24 de diciembre, Nochebuena, con la salida del Olentzero,
personaje que representa a un carbonero comilón que baja del monte para
anunciar el nacimiento de Jesús. Es una tradición que proviene de
algunos valles de la Navarra húmeda -Regata del Bidasoa (Lesaka), Larraun
y Arakil- y que se ha extendido a la capital y a numerosas poblaciones. En
Pamplona adquiere la forma de un desfile en el que se incluyen escenas
vivientes del misterio navideño y pastoriles, y al que acompañan niños
y gentes ataviadas con trajes típicos, txistularis, gaiteros, fanfarres,
ioaldunak, etc.
La
noche anterior al día de Reyes tiene lugar en todas las poblaciones de
cierta entidad la Cabalgata de los Reyes
Magos, fiesta infantil que adquiere su mayor riqueza y colorido en Pamplona.
También en la noche de Reyes se celebran en algunos pueblos de Roncal,
Salazar y Aezkoa cencerradas para guiar a los Reyes. En Lumbier toma el
nombre de noche de los calderos. Pero la fiesta de los Reyes adquiere en
Sangüesa un carácter singular, porque en sus calles se celebra, con la
participación popular, la representación del Auto de los Reyes Magos.
Además de las tradicionales visitas a los
distintos belenes montados por parroquias y conventos y por las
asociaciones de belenistas, una tradición moderna que tiene verdadero
encanto es la que mantienen en Pamplona los Pastores de Belén,
agrupación musical que, cada día en un sitio distinto, ofrece un amplio
repertorio de villancicos.
Fuera de todo contexto religioso, el último día del
año se celebra la Nochevieja, con cenas de cotillón, y cada vez cobra
más auge, sobre todo en la capital, la costumbre de disfrazarse al estilo
de los carnavales. Recogiendo una costumbre medieval, la víspera de Reyes
tiene lugar, en la iglesia de una de las "buenas villas", una
escenificación solemne de las proclamaciones reales en la persona de un
niño elegido por el sistema de la faba o haba puesta en el rosco de
Reyes. El agraciado es entronizado como el Rey de la Faba.
Fiestas
menores dentro del ciclo navideño son las de San Blas, el 3 de febrero,
que en Pamplona se celebra con el típico mercado de roscos, bollos y
caramelos que se bendicen contra el mal de garganta, y las de Santa
Águeda, que se celebra la noche del 4 de febrero en bastantes poblaciones
con coros populares ataviados con trajes típicos y grandes makilas o
bastones.
El
primer y segundo domingo de marzo tienen lugar las "javieradas",
grandes romerías penitenciales al castillo de Javier, cuna del santo
patrón de Navarra. Acuden andando desde todos los pueblos de Navarra. Su
origen se debe a una promesa que hizo la Diputación Foral en 1885, con
ocasión de una epidemia de cólera. Liberados de la enfermedad, miles de
navarros peregrinaron por primera vez el 4 de marzo de 1886.