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Fiestas
de primavera
A
la Pascua de Resurrección, festividad principal del calendario
litúrgico, le precede la Semana Santa, que, aunque sobria, es digna de
ver, sobre todo la escenificación de la Pasión Viviente que tiene lugar
el Viernes Santo en Andosilla, y las procesiones del Santo Entierro de
Pamplona, en Viernes Santo, y de Corella, curiosa por la riqueza de sus
pasos y por mezclarlos con representaciones
en vivo. En Tudela, la Semana Santa culmina con dos actos de honda
tradición: uno es el Volatín, una representación de la muerte de Judas,
un muñeco con un puro-petardo en la boca que da vueltas mientras explota.
Otro es la Bajada del Ángel, que consiste en el descenso desde "el
cielo" de un niño vestido de ángel y sujeto a una maroma hasta la
virgen, que se encuentra a un lado de la plaza de los Fueros, con la cara
tapada por un velo negro de luto. El ángel retira el velo con la boca y
vuelve al "cielo" lanzando aleluyas. A este mismo género de
procesiones de "Encuentro" pertenece la que se celebra en
Cabanillas. También por Pascua tiene lugar el vistoso carnaval de Luzaide/Valcarlos,
que comienza con el recorrido de la comparsa por los barrios y caseríos
haciendo recolecta de alimentos y bailando, y culmina en la plaza y el
frontón con los bailes de los "bolantes" y una representación
de la caza del zorro con un último baile, el axeri ta tupina.
Tras la Pascua, el ciclo festivo
continúa con numerosas romerías, la primera de las cuales es la
penitencial a la Virgen de Ujué, el domingo siguiente a la festividad de
San Marcos, 25 de abril. Un caso curioso es el de los santos, peregrinos
que van recorriendo pueblos bendiciendo campos y personas, como la cabeza
plateada de San Gregorio Ostiense y la efigie de San Miguel Arcángel.
Ésta sale de su santuario de Aralar el domingo de Pascua y el lunes
siguiente a la semana de Pascua llega a Pamplona, protagonizando una
ceremonia encantadora: el encuentro y saludo con el ángel de la Santa
Casa de Misericordia, junto a los jardines de la Taconera, en el
Bosquecillo. La romería al Santuario de San Gregorio Ostiense, en Soriada,
tiene lugar el domingo siguiente al 9 de mayo.
Durante todo el mes de mayo y parte de
junio, acuden cada domingo a Roncesvalles, en romerías penitenciales y
festivas, todos los pueblos y valles colindantes con sus cruces
parroquiales y ayuntamientos en traje de gala, que acompañan a los
"cruceros" o penitentes entunicados que portan grandes cruces
sobre sus hombros. Igualmente, desde el último domingo de abril y todos
los de mayo todos los pueblos cercanos a la sierra de Codés acuden al
Santuario de la Virgen de Codés. El domingo de la Trinidad tienen lugar
las romerías penitenciales de la Trinidad de Izaga y la Trinidad de Lumbier,
esta última con gran número de penitentes entunicados con cruces.
La
fiesta del Corpus Christi, antaño muy celebrada con procesiones y
enramadas, se celebra con procesión muy concurrida en el Santuario de San
Miguel de Aralar.
Una fiesta tradicional que tiene que ver
con el florecimiento de la primavera ha sido y vuelve a ser la del mayo y
las mayas. En muchos pueblos de Navarra, los mozos colocan en la plaza
principal un gran árbol, denominado mayo, y allí permanece todo el mes e
incluso más. También se ha recuperado la fiesta de las mayas, niñas
vestidas de blanco y tocadas con guirnaldas
que, presididas por una reina, recorren las calles cantando y bailando.
Otras
romerías festivas de gran colorido son las de San Guillén a la ermita de
Arnotegui, en Obanos, el jueves de Pascua, en la que se bendice el agua y
el vino pasándolas por la cabeza plateada del santo; la de Corella a la Virgen
del Villar, del 11 al 13 de abril; la de Caparroso a la Virgen del Soto,
el 25 de abril; la del Romanzado a San Pedro de Usún, el 1 de mayo; las
de Valtierra y Arguedas a la Virgen del Yugo, el 1 de mayo y el 14 de
junio, respectivamente; la de Esteribar al Santo Cristo de Burdindogi, el
lunes de Pentecostés, la misma fecha en que tiene lugar la de Mués,
Mendavia y Lodosa a la virgen de Legarda; la de San Urbano de Gascue, el
25 de mayo, día en que también se sube a la Virgen del Puy de Estella;
las de lzal y Valle de Salazar a la Virgen de Arburua, el 7 de junio, y la
de Navascués a San Quirico, el 16 de junio.
Las
fiestas de primavera terminan la noche de San Juan -que coincide con el
solsticio de verano- con numerosas hogueras y festejos en casi todos los
pueblos de Navarra, entre los que cabe destacar Auritz/Burguete, donde ese
día se baila el Trebolé y Torralba del Río, donde se escenifica, con
participación de todo el pueblo, la captura de Juan Lobo -legendario
bandido de la Baja Edad Media- y los cofrades de San Juan bailan el
tradicional Baile de la Balsa, En las cuevas de Zugarramurdi, la noche del
sábado más próximo a San Juan se celebra una fiesta, el Akelarre,
en el que, las brujas bailan al son de la txalaparta hasta que
aparecen los zanpantzar haciendo sonar sus cencerros con el fin de
ahuyentarlas. Además, son interesantes los dances y paloteados que se van
recuperando en algunos pueblos navarros. El más conocido es el que se
celebra por estas fechas en el barrio de Lourdes de Tudela.
ROMERÍA
A LA VIRGEN DE UJUÉ
| Es una romería
penitencial, que tiene lugar el domingo siguiente a San Marcos, el
25 de abril. A ella acuden multitud de entunicados y
representaciones de todos los pueblos de alrededor, que confluyen
en la Cruz del Saludo, para partir en procesión hasta el
santuario. La entrada de los penitentes y peregrinos es
impresionante.
Después de rezar la salve, se
celebra una misa en el exterior y luego los peregrinos se
desparraman por los alrededores para almorzar.
Otra salve a la tarde sirve de
despedida. |

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