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Los
Sanfermines
.Versión en inglés / English version
Unas
fiestas singulares
Las fiestas de Pamplona en
honor de San
Fermín -los Sanfermines- son unas fiestas que combinan lo oficial con lo
popular, lo religioso con lo profano, lo local con lo foráneo, lo viejo
con lo nuevo, el orden con la subversión. Y todo ello en una semana larga que va desde la explosión del 6 de julio al mediodía hasta la
nostalgia esperanzada de la medianoche del 14. Los Sanfermines siempre han sido unas fiestas un
poco
especiales, pero cuando Pamplona era aún una pequeña ciudad desconocida -provinciana y clerical- los
Sanfermines encontraron en el escritor estadounidense Hemingway
-cosmopolita y laico- su más ferviente valedor, pues convirtió
su pequeña novela "The Sun Also Rises" ("Fiesta", en su versión castellana), publicada en
1926, en la biblia de bolsillo que todos los extranjeros traían ya
trabajada en su cerebro y con unas inmensas ansias de reproducirla en su
vida durante su más o menos breve estancia en la acogedora ciudad.
Los Sanfermines se ofrecen al visitante
como unas fiestas abiertas y hospitalarias, donde cualquier extravagancia
es bien recibida y pronto se convierte en costumbre si cuenta con el
respeto que se debe a los demás. Los Sanfermines son unas fiestas en las
que nadie es forastero, toda la gente se iguala por arriba, y en ellas
no se interrumpe nunca el pulso festivo que tiene como protagonista al
pueblo de Pamplona en su sentido más amplio: toda la gente que se
encuentra en la ciudad durante las siempre cortas 204 horas de jolgorio, de bailes, de oraciones y de
libaciones. No se puede olvidar
que los Sanfermines son unas fiestas de
origen
religioso y que este carácter pervive aún en manifestaciones tan multitudinarias como la procesión de la
mañana del día 7. Pero el
culto religioso se combina perfectamente con el culto al toro -un animal
totémico- y con el culto báquico al vino -una bebida no menos
totémica-. Los Sanfermines, en fin, son una fiesta total, absoluta,
radical, protagonizada fundamentalmente por los pamploneses, pero en la que los de fuera se sienten enseguida como en su
propia casa -aquí no vale ser mero espectador-, ya que Pamplona se
convierte durante nueve días en la capital mundial de la alegría.
Pamplona, cuando la fiesta
estalla: Miguel Sánchez-Ostiz, escritor pamplonés, traza el retrato sociológico de las fiestas que transforman la tranquila capital navarra en una explosión de emociones
[Publicado en El Mundo -
29/06/99]
Textos: Luis Azpilicueta y José
María Domench
Fotografías: Larrión y Pimoulier, Domench y Azpilicueta,
Archivo del Servicio de Turismo del Gobierno de Navarra, Archivo del
Ayuntamiento de Pamplona, J. Mina, M.A. Larregui, F. Goyén
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