Festivales en la Plaza de Toros
La
plaza de Toros se llena hasta la bandera en las tardes de toros, sangre y
sol. Pero también acoge, varias mañanas, diversos espectáculos, de los
que disfrutan niños y mayores. Algunas fiestas camperas, con tienta de
becerros. La tradicional corrida vasco-landesa, de bello toreo acrobático
y que permite la vida del noble animal: el torero se lanza sobre el
sorprendido toro en vuelo rasante y perfecto, por encima de la cornamenta,
mientras sus compañeros, atentos al
quite, componen un rápido ballet de miradas inquietas, pies ágiles y
manos que citan al astado. Y, sobre todo, el cada día más popular
concurso de recortadores, en el que aguerridos mozos hacen quiebros y
fintas -recortes- ante el toro, con una arriesgada familiaridad con el
animal y una gran confianza en sí mismos, y sobre todo en sus piernas.