Vísperas
La
función de Vísperas se celebra a las ocho de la tarde del día 6 en la
capilla de San Fermín de la parroquia de San Lorenzo. Con acompañamiento
de la orquesta Pablo Sarasate, la Capilla de Música de la catedral de
Pamplona con el apoyo de los tiples de la Escolanía Loyola- canta las Vísperas
compuestas en el siglo XIX para la ocasión por Mariano García y Joaquín
Maya, ambos compositores de la tierra. Esta función religiosa era hasta
1941 el primer acto sanferminero, pero ese año se inició la tradición
del chupinazo y hoy es la explosión del cohete en el aire y la explosión
de la alegría en el suelo lo que marca el inicio de las fiestas.
Asiste a las Vísperas la
Corporación Municipal en traje de gala: frac y chistera, los hombres; y
vestido inspirado en el tradicional de los valles pirenaicos orientales,
las mujeres.
Para
ello salen a las cinco y media por la puerta principal del Ayuntamiento,
donde les espera una muchedumbre apretada de jóvenes pamploneses que
impiden avanzar al cortejo a los sones, repetidos hasta el infinito, del
Vals de Astráin: es el popular "Riau-Riau", un pulso entre la
autoridad y el pueblo que suele terminar con la paciencia de la primera
en su afán de llegar a tiempo a la función de Vísperas. El alcalde y
los concejales van acompañados de la banda de música, de clarineros,
timbaleros, maceros, libreas y la guardia municipal, que mantiene un
fuerte cordón de sudorosos policías que intentan, muchas veces sin
conseguirlo, avanzar siquiera unos palmos. La marea humana va precedida
de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, que hace las delicias de los niños
que esperan junto a sus padres el paso de la pausada comitiva.
En los últimos años ha
sido suspendido el "Riau-Riau" debido a que los incidentes
provocados por algún sector impedían cualquier avance de la comitiva,
lo que provocaba un retraso exagerado en la función de Vísperas.